En máquinas, instalaciones y sistemas de accionamiento se utilizan cada vez más los sensores de fuerza para detectar situaciones críticas o peligrosas, como por ejemplo las sobrecargas. De esta forma se protege a las personas y los materiales, y los procesos y productos ganan en seguridad y eficiencia. Los campos de aplicación y las posibilidades de uso son muy variados, sobre todo en el caso de los sensores de fuerza.
Además de la seguridad que se consigue por sí misma al usar sensores de fuerza en máquinas e instalaciones, cada vez es más frecuente que se requiera o se exija un análisis y una evaluación sistemáticos de los niveles de seguridad necesarios en una máquina o instalación nueva = «seguridad funcional» (abreviatura FuSi) o, en inglés, «Functional Safety» (FuSa).
El análisis de los niveles de seguridad se basa en las normas de seguridad EN 13849 o EN 61508. La EN 61508 se considera la norma básica de seguridad intersectorial para la seguridad funcional, a la que se asignan otras normas, como, por ejemplo, la EN 62061 para la ingeniería mecánica, la EN 60601 para la tecnología médica, la EN 61800 para los accionamientos eléctricos y la EN 61511 para la industria de procesos. La EN 13849, por su parte, se considera la norma básica para los sistemas de control de máquinas.
En última instancia, es una decisión personal de cada desarrollador o diseñador cuál de las dos normas básicas (EN 13849 o EN 61508) aplicar para clasificar máquinas o instalaciones según un nivel de seguridad. El hecho de que existan en paralelo dos normas, con requisitos normativos que se solapan y que pueden aplicarse para la evaluación, genera incertidumbre entre los usuarios.
Al mismo tiempo, ambas normas utilizan métodos y clasificaciones diferentes:
El gráfico muestra lo que se conoce como «riesgograma», que sirve para evaluar los riesgos y determinar el nivel de seguridad necesario, según la norma EN 61508, con la clasificación SIL.
Si la máquina o la instalación está clasificada según un nivel de seguridad conforme a la norma EN 13849 o EN 61508, el nivel de seguridad de los componentes que lleva incorporados también debe corresponder, como mínimo, a ese mismo nivel de seguridad.
La seguridad funcional de un componente, como por ejemplo un sensor de fuerza, debe considerarse como una característica del producto. Ya desde la fase de desarrollo y diseño, requiere un análisis y una documentación exhaustivos que permitan determinar las probabilidades de fallo de ese componente y, así, clasificarlo según los niveles de seguridad establecidos. En este contexto, se distingue entre fallos peligrosos y no peligrosos.
Las probabilidades de fallo de un componente y otros indicadores derivados de ellas también se denominan «parámetros de seguridad».
Aquí tienes una selección de datos de seguridad típicos:
FIT (Failure In Time)
Unidad de medida para indicar las tasas de fallo de los componentes electrónicos (1 FIT = 1 x 10⁻⁹/h)
El valor FIT es, en realidad, la base a partir de la cual se calculan todos los demás indicadores:
1 FIT = 1 Failure in Time = 1 fallo peligroso cada 10⁻⁹ horas de funcionamiento o cada 114 155 años.
PFH (Probability of a Failure per Hour)
Probabilidad de fallo por hora.
La probabilidad de fallo por hora se indica en inglés como PFH (Probability of a Failure per Hour).
PFHd (Probability of dangerous Failure per Hour)
Probabilidad de que se produzca un fallo peligroso por hora.
MTTF (Mean Time To Failure, tiempo medio hasta el fallo)
Si tienes alguna duda sobre la seguridad funcional y los sensores de fuerza de Primosensor, estamos a tu disposición en todo momento.
Die Präzision bewährter DMS-Kraftmesstechnik trifft ab sofort auf modernste, drahtlose Telemetrie und IoT-Intelligenz. Erleben Sie die Zukunft der industriellen Messdatenerfassung.
Llámanos o usa el formulario de contacto. Nos pondremos en contacto contigo de inmediato.